Se ve como tu obra, no como una plantilla
Tu logo, tus colores, tu portada y tu dominio. Y lo que cambies se queda como lo dejaste.
El problema
Una tienda que se ve igual que otras diez le dice al comprador que eres intercambiable, justo cuando lo que vendes es que no lo eres.
Y el miedo razonable con cualquier plataforma es que una actualización te borre lo que ajustaste.
Lo que hace, en concreto
Editor visual, sin tocar código
Arrastras bloques donde quieras: portada, galería de trabajos, estado de comisiones, tiras de texto. Cada uno con sus opciones.
Paletas con su tipografía ya emparejada
Para no tener que ser diseñador para que combine. Y si prefieres armar el tuyo, también.
Tu dominio propio
Conectas el que ya tienes, con su certificado. Tu tienda deja de vivir en un subdominio nuestro.
No regeneramos lo que adaptaste
Es norma del proyecto, no una promesa comercial: la portada se siembra una vez, y de ahí en adelante es tuya. Ningún ajuste ni botón la vuelve a pisar.
Tu obra ya está lista. Que la tienda no sea el problema.
Un solo plan, sin comisiones por venta. Cancelas cuando quieras y te llevas tu tienda.
Crear mi tienda